Yo los he dejado atrás; perdono pero no lo olvido (positivamente por que es mi pasado, por tanto lo que soy hoy para bien y para mal). No les tengo resentimiento pero tampoco aprecio, veo que realmente ni eran ni son buenas personas. Aparentemente son gente normal pero puedes ver su mal carácter, por decirlo así, en sus miradas y como siguen siendo gente prejuiciosa en muchos aspectos.
Actualmente toda mi escasa vida social se desarrolla fuera de mi pueblo lejos de esa gente que para mi no merece la pena.
Invitado escribió:Pero hay una realidad que nadie me puede negar: el pasado hace al presente, y si ese pasado fue doloroso, el presente también tendrá algo de eso... las marcas quedan...hay heridas que siguen sangrando...
... como cuando eramos pequeños a veces somos nosotros mismos los que nos arrancamos la costra e impedimos que la herida cicatrice.
Las cicatrices también duelen a veces pero nos ayudan a no olvidar o negar nuestro pasado, del que aprendimos o pudimos aprender.
“El que sólo busca la salida no entiende el laberinto, y, aunque la encuentre, saldrá sin haberlo entendido” José Bergamín.