|
Por ejemplo ahora, en clase conocí a una compañera y se me acercó, entabló conversación conmigo. Todo esto en unas pocas veces que fui. Luego quedamos un día para comer, el otro día fuimos al cine con otra compañeras... yal principio cuando me llamaba por teléfono estaba muy tensa, pensando: "¿qué le digo?", y a veces cuando me lleva en el coche no se me ocurre qué decirle. Cuando hay un silencio incómodo y me sasltan los pensamientos negativos: "di algo" "tienes que decir algo" "qué le digo", empiezo a decirme cosas positivas. Soy consciente de mis pensamientos negativos automáticos y los cambio por otros positivos. Me digo: stop. no tienes por qué decir nada. el silencio no tiene por qué ser incómodo. simplemente ahora no hay nada que decir.
Simplemente hay que lanzarse, sé que suena imposible, para mí lo era hace bastante poco. Pero me lancé, le dije de dar una vuelta con otras compañeras, y cuando tenía pensamientos anticipatorios: "va a salir mal. " me sentiré incómoda, no sabré qué decir, me decía a mí misma: tú sal, ve, no esperes grandes cosas, no esperes algo malo. no esperes nada, que salga como tenga que salir. Y no salió mal, y con la exposición repetida, cada vez es más natural estar cerca de la gente. Nuestro problema es pensar simpre lo negativo y evitar. Para salir de ésto debemos centrarnos en decirnos cosas positivas, aunque al principio no nos las creamos, y exponerse no una vez, sino todas las necesarias.
ánimo que podemos.
|